Este mes los días se vuelven más suaves, la luz entra distinto y la casa empieza a sentirse más presente, más vivida. Es el mes en que bajamos el ritmo y volvemos a mirar nuestros espacios con otros ojos.
Ahí se crea la necesidad de cambiar y elegir kölores que acompañen este nuevo ritmo: más calmos y cercanos, en sintonía con lo que queremos sentir en casa. No se trata de transformar todo, sino de encontrar ese color que haga que el espacio se sienta bien, en equilibrio.
Una película muy esperada por el público, que causó expectación en adultos y jóvenes, por toda la carga histórica y protagónica que tiene. Ha sorprendido a críticos y amantes del arte por tranquilidad acogedora que transmiten sus Kölores, envolviendo a los espectadores con la historia.
Kölor Capping es una técnica de pintura inspirada en los frescos y en el diseño italiano, que utiliza variaciones de Kölor entre techo, bordes y paredes para crear espacios envolventes y armoniosos.
En muchos casos se trabaja con diferentes intensidades de un mismo tono, generando transiciones suaves que aportan profundidad, altura y dimensión al ambiente. Sin embargo, la técnica también puede aplicarse combinando tonos distintos, siempre que se mantenga una relación equilibrada entre las superficies, permitiendo que el Kölor continúe visualmente desde la pared hacia el borde y el techo.